Pruebas Funcionales vs. No Funcionales: Entendiendo sus Marcadas Diferencias
Con el impulso hacia la garantía de calidad, muchas empresas están considerando las pruebas como una parte crítica de su proceso de desarrollo de software. Estas empresas buscan formas de garantizar la seguridad, aceptación y uso de su software, por lo que consideran las pruebas de software como una medida de salvamento. Las pruebas de software pueden parecer un paso adicional, pero a la larga demostrarán cuánto valen tu tiempo.
Las pruebas de software son un proceso que ayuda a garantizar que el software satisface las necesidades de los clientes. Las pruebas de software ayudan a garantizar que el software sea intuitivo y fácil de usar, y que proporcione la mejor experiencia posible para el cliente.
En este blog, te guiaremos a través de las marcadas diferencias de los dos tipos de pruebas de software principales y amplios: las pruebas funcionales y las no funcionales.
¿Qué son las Pruebas Funcionales y las Pruebas No Funcionales?
Los orígenes de las pruebas funcionales y no funcionales son comparables, ya que ambas consideran la funcionalidad del software y su idoneidad para el uso previsto. Sin embargo, estas dos técnicas de prueba difieren significativamente en ciertos aspectos importantes.
Para empezar, las pruebas funcionales implican realizar tests sobre la funcionalidad del software basándose en su diseño. Las pruebas no funcionales examinan cómo una pieza de software se comunica con sus usuarios y la tecnología que lo rodea.
En esta sección, discutiremos las distinciones entre las pruebas funcionales y las no funcionales.
Pruebas funcionales y no funcionales
El objetivo de las pruebas funcionales es evaluar el funcionamiento de una aplicación. Esto se logra imitando el comportamiento del usuario con software especializado. Las pruebas no funcionales, por otro lado, evalúan el rendimiento, la funcionalidad y la usabilidad de una aplicación.
Las pruebas funcionales garantizan que el producto funcione como está previsto, probando la funcionalidad de las características, la precisión de la salida del código y el comportamiento del software bajo diversos escenarios. Su objetivo es determinar si el sistema es fácil de usar y se ajusta a las necesidades de los clientes.
Las pruebas no funcionales, en cambio, se centran en determinar la calidad de un producto. Incluyen evaluaciones de la usabilidad de las características, la fiabilidad del código, la seguridad y la precisión de la salida. Este tipo de pruebas se centra en el funcionamiento interno del sistema sin tener en cuenta la interfaz de usuario o los escenarios de uso real.
¿Cuáles son los tipos de Pruebas Funcionales?
Para entender los conceptos de las pruebas funcionales y no funcionales, echemos un vistazo a los diferentes tipos de pruebas funcionales.
Pruebas de Caja Blanca (White Box Testing)
Una de las formas de diferenciar entre pruebas funcionales y no funcionales son las Pruebas de Caja Blanca. ¿Qué son las pruebas de caja blanca? Es un método de prueba para la estructura, el código y la arquitectura de un software para asegurarse de que todas las entradas y salidas fluyen bien y los diseños, incluidos la usabilidad y la seguridad, se mejoran. Los expertos en pruebas de caja blanca pretenden simular lo que los usuarios pueden ver e incluso usar, por lo que utilizan datos reales. En las pruebas de caja blanca, la UI y la experiencia de usuario se simulan en el entorno de prueba. Los expertos en pruebas utilizan diferentes y varios ordenadores, pruebas manuales y colaboración remota para realizar este tipo de pruebas funcionales.
Pruebas Unitarias (Unit Testing)
En las pruebas unitarias, el proceso pretende garantizar que los componentes del software probado funcionan como deberían antes de ser lanzados a los usuarios finales. En la comparación de pruebas funcionales y no funcionales, las pruebas unitarias pertenecen a las primeras. Los expertos dicen que este es uno de los aspectos más importantes de un ciclo de vida de desarrollo de software porque está diseñado para mejorar la fiabilidad del software y cómo se puede mantener su cultura de mantenimiento. También se utiliza al principio del desarrollo de software para comprobar y corregir errores, fallos y otras vulnerabilidades.
Pruebas de Integración (Integration Testing)
Otra forma de diferenciar las pruebas funcionales y no funcionales es mediante las pruebas de integración. Las pruebas de integración pertenecen a las pruebas funcionales y se centran en probar la capacidad de integración del software con aplicaciones o servicios de terceros. Con las pruebas de integración, puedes verificar cómo funcionan los servicios y sistemas integrados y qué efecto negativo o positivo tienen en el rendimiento del software.
Pruebas de Humo y Sanidad (Smoke and Sanity Testing)
El objetivo principal de este tipo de pruebas es identificar errores del sistema que la fase de diseño pudo haber pasado por alto de alguna manera. Las pruebas de humo se realizan mejor mediante un proceso de prueba manual y son manejadas por expertos en pruebas manuales que entienden cómo debería funcionar el sistema. En otras palabras, las pruebas de sanidad aseguran que el sistema funciona tal y como debería hacerlo para los usuarios. Son realizadas por programas informáticos automatizados.
¿Cuáles son los tipos de Pruebas No Funcionales?
Pruebas de Rendimiento (Performance Testing)
En las pruebas funcionales y no funcionales, las pruebas de rendimiento pertenecen a las segundas. Las pruebas de rendimiento tienen que ver con procesos de prueba que evalúan capacidades y calidad. Las pruebas de rendimiento son muy importantes porque necesitarás saber cómo está rindiendo tu software antes de lanzarlo al público. Las pruebas de rendimiento garantizan que el producto cumple con las especificaciones establecidas. También se utilizan para ver si un producto es un éxito o no, o para ver si hay algún cambio que deba realizarse.
Pruebas de Compatibilidad (Compatibility Testing)
La belleza de las pruebas de compatibilidad reside en su capacidad para exponer errores en el software de forma temprana, proporcionando a nuestro dedicado equipo de desarrollo tiempo suficiente para rectificarlos antes de lanzar el software al público. Como usuario, puedes participar en este proceso probando la aplicación o el sitio web en diferentes navegadores, distintos a tu elección habitual. Al realizar tales pruebas, puedes determinar si el sistema, la aplicación o el sitio web se alinea bien con tus requisitos, ahorrándote un valioso tiempo y dinero.
Pruebas de Configuración (Configuration Testing)
En el ámbito del desarrollo de software, las pruebas de configuración se destacan como una de las fases más cruciales. Esta fase implica explorar varias combinaciones de software y hardware para identificar la configuración óptima. Existen múltiples enfoques para probar configuraciones. Un método efectivo implica utilizar una combinación de software y hardware para descubrir la mejor configuración para una aplicación específica. Además, al emplear software y hardware en tándem, podemos determinar la configuración ideal para una plataforma particular.
Pruebas de Carga (Load Testing)
Las pruebas de carga sirven como un método para evaluar el rendimiento del sistema bajo diversas condiciones. Al someter un sistema a cargas variables, podemos determinar su capacidad para manejar niveles específicos de tráfico. Las pruebas de carga pueden ejecutarse en un solo servidor, un grupo de servidores o incluso dentro de un centro de datos. Entre los numerosos tipos de pruebas de carga, las pruebas de estrés suelen ser una opción común. Durante una prueba de estrés, el sistema se somete a escenarios simulados que imitan tráfico pesado durante períodos prolongados. Este riguroso ejercicio nos permite medir cuán efectivamente el sistema puede manejar la afluencia máxima de tráfico que podría encontrar.
Pruebas de Escalabilidad (Scalability Testing)
Las pruebas de escalabilidad son un proceso cautivador que mide la capacidad de un sistema para expandirse y acomodar recursos adicionales. Esta metodología de prueba se aplica a varios aspectos no funcionales, incluidos software, hardware y servicios. El viaje de las pruebas de escalabilidad comienza con la identificación del sistema inicial y sus capacidades no funcionales. Una vez que hemos identificado la base, elaboramos un conjunto de casos de prueba que simulan diferentes niveles de demanda en el sistema. Estos casos de prueba se ejecutan meticulosamente, y los datos resultantes se analizan a fondo, ofreciendo información valiosa sobre la escalabilidad del sistema.
Pruebas de Estrés (Stress Testing)
El software de pruebas de estrés asume un papel pivotal en el ámbito del desarrollo de software. Al someter al software a escenarios y entradas que van más allá de las operaciones normales, podemos asegurar su resistencia en circunstancias inusuales. El objetivo principal de las pruebas de estrés es evaluar la capacidad del software para manejar situaciones excepcionales sin romperse durante el uso regular. Es prudente realizar pruebas de estrés en el software antes de su lanzamiento público, garantizando una experiencia de usuario confiable y robusta.
Pruebas de Recuperación (Recovery Testing)
Las pruebas de recuperación juegan un papel vital en la evaluación de la resiliencia de un sistema tras un fallo o colapso. Esta metodología de prueba se centra en medir la capacidad del sistema para recuperar rápidamente las condiciones normales de operación después de experimentar un evento anormal. Típicamente, las pruebas de recuperación implican ejecutar una serie de pruebas de rendimiento y estrés para medir el tiempo de recuperación del sistema. Al realizar pruebas de recuperación exhaustivas, podemos asegurar que nuestro software está equipado para manejar contratiempos imprevistos y volver rápidamente a su estado óptimo.
Pruebas de Seguridad (Security Testing)
Las pruebas de seguridad actúan como un escudo, salvaguardando las aplicaciones de software de vulnerabilidades que podrían potencialmente conducir a pérdida de datos o acceso no autorizado. Este riguroso proceso de prueba implica escrutar los aspectos de seguridad de las aplicaciones de software para detectar cualquier debilidad potencial. El objetivo final de las pruebas de seguridad es identificar y eliminar vulnerabilidades, asegurando que las aplicaciones de software puedan usarse con la máxima confianza, sin ningún temor a compromisos.
Al realizar diligentemente pruebas funcionales y no funcionales, incluyendo pruebas de compatibilidad, configuración, carga, escalabilidad, estrés, recuperación y seguridad, nosotros, como desarrolladores, infundimos nuestras creaciones con confiabilidad, resiliencia y robustez. Estas prácticas de prueba, impulsadas por la emoción humana y un compromiso inquebrantable con la calidad, nos permiten crear software que deleita a los usuarios mientras asegura que sus datos y experiencias permanezcan seguros.
Estrategias de Pruebas Funcionales y No Funcionales
Pruebas Funcionales
Las pruebas funcionales abarcan una diversa gama de estrategias, mezclando sin problemas el arte de la automatización y el discernimiento de la exploración manual. Estos métodos sirven como puertas de entrada para garantizar que nuestro software no solo se adhiere a su funcionalidad prevista, sino que también aporta alegría y satisfacción a sus usuarios. Entre las técnicas consagradas se encuentra el ámbito de las pruebas de caja negra, donde el tester aprovecha el poder de las entradas válidas y no válidas, validando meticulosamente el sistema sin profundizar en las complejidades del código fuente interno. Cada prueba funcional, ya sean pruebas de API, pruebas unitarias o análisis de límites, conlleva una salida específica, que debe alinearse armoniosamente con el resultado esperado. Si uno se aventura a introducir datos válidos, el sistema se desplegará con gracia, develando su comportamiento previsto. A lo largo de la creación de estas pruebas funcionales, se establecen criterios, distinguiendo entre el encantador «aprobado» y el humilde «fallado».
Pruebas No Funcionales
Las pruebas no funcionales desentrañan un ámbito que exige una mayor creatividad y destreza técnica. Al embarcarnos en este viaje, nuestro enfoque se desplaza de las complejidades de los flujos de trabajo funcionales a la profunda comprensión de las experiencias de nuestros usuarios finales. Es dentro de este dominio donde nuestros productos florecen, trascendiendo la mera relación entrada-salida. Sin embargo, estas pruebas requieren más que solo criterios objetivos de aprobado y fallado; reclaman la sabiduría colectiva y las percepciones del equipo de prueba. El lienzo sobre el que se pintan las pruebas no funcionales se convierte en un tapiz de métricas medibles y cuantificables, alineadas con las demandas únicas del cliente. En este baile delicado, la comunicación efectiva y una profunda comprensión de los requisitos del cliente ocupan un lugar central, asegurando que las pruebas permanezcan fieles a su propósito.
En la sinfonía de las pruebas funcionales y no funcionales, combinamos la precisión de las herramientas automatizadas y el arte de la exploración manual. Cada prueba se convierte en una oda a la experiencia del usuario, validando meticulosamente la funcionalidad del sistema y su capacidad para brindar deleite. Mientras tanto, las pruebas no funcionales despiertan nuestra creatividad, instándonos a ir más allá de lo ordinario e infundir a nuestro software con medidas que no pueden definirse con un simple aprobado o fallado. Mientras tejemos estas intrincadas pruebas, nuestro objetivo permanece firme: crear software que supere las expectativas, eleve la experiencia del usuario y resuene con el corazón y el alma de aquellos que se relacionan con él.
Pruebas Funcionales y No Funcionales: ¿Cuál es más Común?
Si bien las pruebas funcionales sin duda acaparan el protagonismo, es vital reconocer la relación simbiótica que comparten con las pruebas no funcionales. Juntas, estas metodologías de prueba sirven como guardianes de la calidad, trabajando mano a mano para revelar y rectificar cualquier imperfección o irregularidad que pueda afectar el rendimiento del sistema. Al someter el software tanto a pruebas funcionales como no funcionales, los desarrolladores obtienen información invaluable, allanando el camino para intervenciones y mejoras oportunas antes de que el sistema ocupe su legítimo lugar en el entorno en vivo.
Entre las pruebas funcionales y no funcionales, la búsqueda de la excelencia permanece inquebrantable. Estas prácticas de prueba, actuando como diligentes guardianes, fomentan una cultura de mejora continua, asegurando que el software no solo cumpla con las expectativas, sino que las supere. Los esfuerzos colectivos invertidos en las pruebas funcionales y no funcionales forman un vínculo irrompible, fortaleciendo los cimientos de la calidad e impulsando al software hacia su destino de éxito.
Conclusión
Lanzar un producto o aplicación de alta calidad al mercado requiere pruebas exhaustivas en varios niveles, tanto funcionales como no funcionales. Antes de lanzar un producto o aplicación al público, es la obligación de todas las partes involucradas realizar pruebas exhaustivas funcionales y no funcionales. Existe una correlación directa entre la calidad de la aplicación o programa y su éxito comercial. Y no se puede tener la más alta calidad sin realizar tanto pruebas funcionales como no funcionales.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Cuáles son los tipos de pruebas funcionales?
Tipos de pruebas funcionales:
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Pruebas unitarias.
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Pruebas de componentes.
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Pruebas de humo.
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Pruebas de sanidad.
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Pruebas de regresión.
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Pruebas de integración.
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Pruebas de API.
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Pruebas de UI.
¿Cuáles son las diferencias entre las Pruebas Funcionales y las No Funcionales?
Para garantizar que las características y funcionalidades de la aplicación funcionen correctamente, se deben realizar pruebas funcionales. La efectividad de la aplicación se evalúa de muchas maneras durante las pruebas no funcionales. La funcionalidad completa de una aplicación solo puede probarse a través de pruebas funcionales. La efectividad de estas características se evalúa durante las pruebas no funcionales.
¿Cuál es la importancia de las Pruebas?
Un sistema de mayor calidad resultará de unas pruebas exhaustivas que revelen y corrijan errores. Debido a que el error humano es inevitable, las pruebas son esenciales para descubrir y solucionar problemas antes de entregar el producto final al cliente.